En Quito, Ecuador, Cablecom descubrió que una reunión no tiene por qué ser estática. De la mano de OneScreen, esta empresa mayorista de telecomunicaciones transformó su dinámica corporativa con pantallas interactivas que hoy conectan equipos, ciudades y decisiones en tiempo real.


Conociendo a Cablecom
Cablecom es un mayorista de productos para telecomunicaciones que distribuye marcas de renombre internacional. Su portafolio abarca cableado estructurado, cables industriales, sistemas de alarmas, control de accesos y fibra óptica. Desde su sede en Quito y con agencias en Guayaquil, Ambato y Cuenca, la compañía articula operaciones con proveedores y clientes a nivel nacional, manteniendo un foco diario en la productividad y la coordinación entre áreas.


Marcelo Bonilla, presidente ejecutivo de Cablecom, resume su jornada entre reuniones estratégicas, visitas a clientes y gestión de equipos. Ese pulso operativo exigía una herramienta que hiciera a las reuniones más fluidas, colaborativas y, sobre todo, útiles para tomar decisiones.
Antes de OneScreen
Durante años, las presentaciones eran lo de siempre: proyector, diapositivas y poca interacción. “Estábamos muy acostumbrados a que sea solo una proyección… y ahí se acababa”, recuerda Marcelo. La empresa necesitaba elevar el nivel de participación, integrar fácilmente a equipos remotos y convertir cada encuentro en un espacio vivo de co-creación.
El reto: mantener reuniones ágiles entre múltiples sedes, compartir contenidos sin fricción y sumar a varios expositores sin romper el ritmo. Todo, con una solución robusta, intuitiva y confiable.
Después de OneScreen
La respuesta llegó con las pantallas interactivas de OneScreen. ¿Qué cambió?
- Interactividad real
La pantalla pasó de “mostrar” a hacer. Escribe, subraya, comenta, alterna entre pizarra interactiva y presentación en segundos. Para Marcelo, “lo que más me gusta es la interacción y lo fácil que es: el cambio entre la pantalla y la pizarra es inmediato”. - Conectividad sin fricción
Conexión por cable o inalámbrica en uno o dos toques. Varios expositores pueden compartir contenido de manera simultánea, lo que dinamiza reportes y revisiones. “Es muy fácil presentar reportes desde cualquier lado; varios podemos intervenir en la misma pantalla”, explica. - Videocolaboración integrada
La pantalla se convirtió en el punto de encuentro entre oficinas y clientes. Quito, Guayaquil, Ambato y Cuenca se conectan en sesiones donde todos ven, editan y deciden sobre el mismo contenido. “Ha sido factible tener una conexión en esas cuatro oficinas y poder interactuar para presentar resultados, informes y capacitaciones”. - Motivación y adopción natural
La tecnología sumó energía al equipo. “Cuando usamos herramientas a la altura, eso motiva y agrega valor”, señala Marcelo. La curva de aprendizaje fue mínima: “Entran, prenden la pantalla, abren la aplicación de videoconferencia y listo. Es muy amigable”. - Confiabilidad que se nota
Sin dolores de cabeza técnicos ni llamadas de soporte: la solución se integró al flujo diario. “No le encuentro defectos. Es un buen producto y por eso estamos evaluando incorporar más pantallas para otras áreas”.


Lo que más valoran
- Calidad de imagen y señal.
- Ecosistema de aplicaciones integradas para pizarras interactivas, presentaciones y video.
- Compartición inalámbrica estable y rápida.
- Alternancia instantánea entre modos (presentación / pizarra).
Sugerencia futura
Marcelo imagina una cámara con auto-seguimiento inteligente del orador y alineación precisa entre audio y video para mejorar aún más las reuniones híbridas. Visión que encaja con la ruta de tecnología educativa y corporativa que abraza la compañía.
Impacto en el día a día
Los beneficios se sienten en cada área: reportes más claros, capacitaciones más participativas y decisiones más rápidas. La pantalla interactiva es ahora un nodo central donde los equipos construyen juntos.
Algunas frases que capturan la experiencia:
- “En el momento de la reunión, lo importante es interactuar, apoyar y contribuir. La pantalla permite todo eso.”
- “Varios expositores pueden intervenir a la vez; eso cambia por completo la dinámica.”
- “Es muy amigable. La usamos todos los días, sin inconvenientes.”
Recomendación para otras empresas
Para quienes aún dudan entre seguir con la proyección tradicional o dar el salto, Marcelo es claro: “Si quieren generar mayor valor permitiendo interacción y conexión con otras ciudades, clientes y proveedores, prueben el producto. Al usarlo, se dan cuenta de cuántos beneficios trae”.


Su consejo refleja una verdad simple: la innovación no es un adorno; es el motor que vuelve más humanas, ágiles y efectivas las reuniones.
Conclusión: innovación que une ciudades y personas
Con OneScreen, Cablecom dejó atrás reuniones rígidas para abrazar un formato colaborativo donde todos participan. Las pantallas interactivas y pizarras interactivas integran contenido, personas y decisiones en un solo espacio, sin importar la sede. En un mercado que exige velocidad y precisión, Cablecom logró una ventaja competitiva muy concreta: reuniones más productivas, equipos más motivados y una cultura de colaboración viva.
Este caso corporativo desde Quito demuestra que la tecnología interactiva no es exclusiva de las aulas interactivas: también eleva el estándar en salas de reunión, capacitaciones y comités ejecutivos. En Latinoamérica, donde la distancia entre ciudades es parte del día a día, soluciones como OneScreen no solo modernizan; conectan. Y cuando una pantalla logra que todos opinen, editen y decidan juntos, la tecnología deja de ser un accesorio: se vuelve el corazón de la operación.

